
Con una gran producción y mucho músico invitado llega el séptimo trabajo de AMAROK, grupo comandado por el venezolano Robert SANTAMARÍA (teclados, acordeón, saz turco, guitarra de 12 cuerdas, santur iraní, kanun, dulcimer, autoharp, xilófono, glockenspiel, hang, percusiones), quien lidera a Manel MAYOL (flautas, didgeridoo, coros), Mireia SISQUELLA (saxos alto y soprano), Marta SEGURA (vocales), Alan CHEHAB (bajo) y Renato DiPRINZIO (batería). A la gran realización que Robert y AMAROK regalan con su "Sol de Medianoche" se integran Pablo TATO (guitarra eléctrica en 8, 9), Andrés OLEAGUI (guitarra eléctrica en 3), Víctor ESTRADA (guitarra española en 9, efectos en 4), Branislav GRBIC (violín en 3, 6, 7, 8, 11), Pepe ANDREU (trompeta en 4, 7, 8, 9, flugehorn en 7, 9, 11, piccolo en 11), Marta RIBA (coros en 1, 3, 4, 6, 7, 9, 11), Nuri SABATÈ y Marie WECKKESSER (coros en 6), Moi PÈREZ (canto tibetano en 4, armónicos en 1, 7) y Luis BLANCO (vibraslap en 7), demostrando que, en efecto, “en su claro afán de fusión y mestizaje que la banda ha cultivado a lo largo de los años, su ecléctica propuesta combina el folk mediterráneo, la música oriental y el rock sinfónico” (1).
Si hay un crédito que se le debe dar a AMAROK es el de la originalidad. Salvo por su homónimo polaco (con su álbum "Metanoia"), no recuerdo a ningún otro grupo que con tanta naturalidad se desenvuelva en los sonidos world music como lo hace éste, transportando al rock progresivo por folclores de cualquier rincón del mundo sin perder su dirección hacia el avance musical ni sus esencias evolutivas, además de contemplar un toque nacionalista. La facilidad con que SANTAMARÍA y compañía pasean nuestra cabeza por imágenes latinas u orientales o africanas o australianas, exponiendo una propuesta por demás versátil, se ve no menos que completa cuando, identificando su nacionalidad grupal desde la adecuada vocalización arabigoandaluz que Marta SEGURA exhibe sin inhibiciones, obtenemos un proyecto de abundancia lúdica. Ah, cómo se nota que se divirtieron mucho realizando "Sol de Medianoche" y qué bien fusionaron las secuencias intrincadas del rock progresivo con la suavidad expositiva del folclor mundial…
Interesantemente rock y refrescantemente folk, AMAROK resuelve los dilemas de la formulación creativa con este álbum, muy competitivo en la escena actual del prog-sinfónico melódico, gracias a sus eventuales despliegues de poder crimsónico emersoniano. Sobre ELP, por cierto, buen tributo que le hacen en 'Abaddon's bolero', obra original del súper trío. Sin llegar a ser superior, 8/10.
–Alfredo TAPIA CARRETO. Opinión personal.
(1) http://manelpm.eresmas.net/amarok/amarcas.htm (14-may-07, adaptado)
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