
En 2003 DIMENSION X se conformó con David HOOVER II (voz), Kent HERMAN (guitarra), D.R. BURKOWITZ (bajo, Chapman Stick), Jeff
KONKOL (teclados) y Andy JIMENEZ (batería), siendo
remplazado por Jef JAEGER una vez grabado éste, el
primer CD de un grupo que despliega furia progresiva de primera
calidad.
Cuando recibí este álbum, lo primero que observé
fue un arte gráfico que por su propuesta fantasiosa a través
de un sentir antiguamente efectivo e impactante, sugería
un rock progresivo clásico, fantástico, seguramente
bien tratado por la calidad de la tecnología actual. Ya había
recibido noticias de esta banda y de cómo se desenvolvían
dentro de un esquema duro, progresivo metálico, y cuando
presioné el botón de reproducción (con los
audífonos bien puestos), previamente seleccionado un volumen
adecuado para oír con el mejor nivel de fidelidad la música,
la guitarra eléctrica me hizo brincar por su inicio rápido
y violento
el susto pasó casi instantáneamente
porque la música continuó el nivel, pero me quedaba
claro que "So
This is Earth" me tendría motivado
los 51'44" que restaban y que definitivamente no lo haría
mediante un rock progresivo clásico, al menos como estilo
principal.
DIMENSION X en éste, su primer álbum de estudio,
nos ofrece un progresivo saturado de carácter rudo, contagiado
sí de los intérpretes que han pautado el qué,
y con su propia percepción del cómo. Algo que me parece
deliciosamente notorio, es oír un progresivo fuerte, no estridente,
como si MOODY
BLUES hubiera sido contagiado por la actualidad, relación
que me parece más notable por la modulación vocal
de HOOVER. Pero claro, en "So
This is Earth"
hay más carácter. Más lucimiento instrumental.
Instrumentistas identificados con el don de la interpretación,
aunque hay que reconocer que son guitarra y bajo, HERMAN y BURKOWITZ quienes protagonizan las atmósferas con
su desquiciada forma de tocar. No por ello los teclados y la batería
quedan relegados. Las habilidades de KONKOL para viajar de
atmósferas a escalas, de acústica a electrónica
es notable y JIMENEZ deja en claro que el poder latino sobresale
en los tambores. Qué capacidad al doble bombo. Una lástima
que hubiera decidido hacerse a un lado tras la grabación
de éste, pero dejó las bases puestas y de seguro su
remplazo habrá de demostrar por qué fue elegido. En
fin, que por esa escuela clásica, por su tono grave de metal,
por su obra que progresa en un ambiente actual, DIMENSION X se estrena con un concepto bien logrado, perfilándose desde
el principio como uno de los grupos que sin duda protagonizarán
la escena progresiva metálica. Así lo creo.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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