
Decir que EQUINOX es
el mejor grupo de rock progresivo en Panamá no tendía mucho sentido sabiendo que son, probablemente, la única banda de rock progresivo panameño (el crédito de ser exponentes centroamericanos de rock progresivo lo comparten con grupos como PEZ y OVNI)… pero decir que EQUINOX se desenvuelven con su álbum debutante como cualquier grupo latinoamericano experimentado, y en el mejor de los casos hasta mejor que muchos de ellos, es apenas comentario justo para describir lo que lograron en ésta su primera realización.
Aquí se escucha un buen sonido rock progresivo. Los cuatro músicos son buenos y capaces de tocar acompañándose, además de permitirse esos momentos que identifican lucimiento individual en una música contagiada por lo más melódico y potente (pero amable) del género. De los ocho temas que componen el álbum original me parecen especialmente rescatables 'Hearts of illusion', 'Lonely in my dreams' y 'Ruins of old Panama', temas que podrían competir con lo mejor que han hecho los monstruos neo progresivos de los noventa. Tal vez más el último, que aunque sea desde teclados nos ofrece esencias latinoamericanas —y por ello un sonido más autóctono—, simulando a una “quena electrónica” que otorga atmósferas sensibles a este tema de proporciones épicas.
Alan PINZÓN (bajo, stick, vocales), Jorge PÉREZ (teclados, vocales), Alcibiades VILLARREAL (guitarras, coros) y César RODRÍGUEZ (batería, vocales) desarrollan en su epónimo sonoridades que si bien se relacionan con el progresivo amable y cadencioso que se propusieron continuar grupos como ARENA, CASINO o CAST, más la fuerza rítmica característica de SAGA o GTR, también se arriesgan dirigiéndose más adelante, impulsando su sonido hacia fastuosidades de carácter neo-sinfónico, bien interpretado, con personalidad y fuerza.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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