
Conservando las características presencias del fastuoso rock progresivo italiano de la década de los 70, FLOATING STATE trae aquéllas pastorales melodías llenas de carácter y abundancia musical al nuevo siglo, demostrando desde su particular propuesta que lo clásico se añora y suena bien con tintes modernistas. Los responsables de llevar a cabo este proyecto fueron Mimmo FERRI (teclados), Michele MOSCHINI (voz, flautas), Grazia STELLA (saxofones alto y soprano), Beatrice BIRARDI (batería, vibráfono, percusiones), Francesco ANTONINO (bajos, arpa) y Gigi FERRI —el único que ha permanecido en todas las fases del grupo- (guitarras eléctrica, acústica, de 12 cuerdas y mandolina), además de la aparición de Assia POLITO (voz), Walter ZUPA (saxofón alto), Antonello FANITZI (trombón) y Marcello PATRUNO (trompeta), como músicos invitados.
Dividido en cinco temas organizados en una estructura de corto-largo-corto-largo-corto, "Thirteen Tolls at Noon" es un álbum rico en melodías rock progresivas definidas por el sinfonismo mediterráneo característico de Italia en los 70 (PFM, LATTE E MIELE, Le ORME), contemplando por ello esos sonidos pastorales y explosiones de expresión que lo definen. Esto se demuestra desde que 'Waterclock' hace su entrada, un tema cuyo vibráfono a manera de introducción que plantea el fastuoso inicio de 'White flower', que desde teclados y ritmo de marcha en batería ceden paso a esas ricas estructuras musicales tipo medieval, con una buena voz que canta, desafortunadamente, en inglés. No obstante a ese inconveniente, el progreso que demuestra es abundante; en la medida que va alcanzando opulencia en su representación, ésta se va convirtiendo en algo más ambicioso –y opulento-, beneficiando así la calidad general de la interpretación y del álbum por sí solo. Altibajos emocionales, romanticismo progresivo, fastuosidad interpretativa, carácter representativo, magnificencia estética… magnífica actuación de cada uno de los instrumentos (voces incluidas) para representar a cada tema, a cada movimiento de la obra; un buen ejemplo en a este respecto, es la primera parte del tercer movimiento, 'Joker's laugh', representando en saxofón una auténtica risa melancólica, imagen audible de los sentimientos de un bufón. 'Fairies’ Inn' describe bien el intermedio con una rica canción con base en diferentes teclados y voz, llegando así la épica 'Pilgrimage to nowhere', que con su peculiar fusión KING CRIMSON-ELP de inicio, elimina con rapidez cualquier errada asociación poniéndonos enfrente su auténtico menú de amplias partituras originales, pudiendo cada uno de los 18 movimientos ser un tema independiente pero que en conjunto representan una obra magnífica y redonda. Para finalizar, 'Something has changed in the happy land of Vondervotteimittis' nos brinda una conclusión de lo más peculiar: ruidos, barullo, órgano de iglesia y luego mandolina y guitarra acústica con canto de juglar, interactuando con teclados y rupturas progresivas adecuadas que culminan en risas de satisfacción y un portazo que define el cierre de este álbum.
A pesar de su fuerte influencia en el rock progresivo clásico de los '70, la música que FLOATING STATE ofrece en "Thirteen Tolls at Noon" es 100% intemporal, debido al gran manejo de estructuras musicales que demuestra, todas puestas sobre un lienzo musical muy bien producido. No lamento en absoluto haberlo descubierto tres años después de haber sido lanzado, pues lo gozo ahora, conectándome con cada fibra emocional que mueve en mi cerebro. 10 de 10, pasando a ser uno de mis 100 discos favoritos, desplazando a "Future Memories live on TV" de Patrick MORAZ.
–Alfredo TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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