
No fue la muerte sino una nueva vida lo que el destino tenía
deparado para GENESIS
tras la partida de Peter
GABRIEL. A pesar de que los aportes de éste como
autor, compositor y frontman eran sumamente vitales para el grupo,
el hecho es que, además de él, otros miembros gozaban
de bastante inventiva musical, especialmente Tony
BANKS y Mike RUTHERFORD, los únicos sobrevivientes
de la formación inicial. Con "A Trick of the Tail",
GENESIS supo forjar una nueva obra maestra para su catálogo.
Mientras tanto, Phil COLLINS podía dar mayor rienda
suelta a sus tendencias jazzeras merced a la amplitud de que ahora
gozaba la faceta instrumental del grupo ø dicha línea jazzera
se había visto sobrepasada en los dos últimos discos
c/ GABRIEL ["Selling England" se concentró
en el ahondamiento de la onda sinfónica, mientras que "The
Lamb" adoptó un aura más rockera y psicodélica].
Finalmente, Steve
HACKETT aun sentía el impacto positivo que su disco
solista "Voyage of the Acolyte" había creado en
su rol como compositor ø su talento para el refinamiento venía,
en este momento, enriquecido por la experiencia y la confianza.
Entonces, teniendo en cuenta la confluencia de fuerzas que aun exist’ía
en el ahora cuarteto, la producción de buenos resultados
en realidad no debería ser una sorpresa: ahora GENESIS
funciona como un grupo predominantemente instrumental que, ÒcasualmenteÓ,
tiene letras en parte de su repertorio, y a juzgar por el entusiasmo
vertido en las ejecuciones del mismo, el grupo se siente cómodo
enfrentando el desafío de esta nueva situación.
El fantástico tema de entrada ÔDance on a volcanoÕ
muestra que el grupo mantiene la vitalidad y destreza de siempre,
así como la capacidad de gestar música a la vez excitante
e inteligente. Este tema, así como ÔSquonkÕ, ÔRobbery,
assault & batteryÕ y el explosivo ÔLos endosÕ, son
muestras patentes del raudal energético emitido por el grupo,
firmemente sostenido por una sección rítmica que,
en varias ocasiones, se siente más suelta que nunca ø evidentemente,
el aporte performativo de COLLINS es un factor crucial a
la hora de dar forma a la energía provista por estas piezas.
También se siente que la guitarra de HACKETT asume
un lugar más relevante dentro de la amalgama grupal, aunque
todavía los teclados de BANKS (armonías de
piano y órgano, capas y orquestaciones de mellotron, solos
de sintetizador) son los que asumen el rol protagónico en
la mezcla. Pero no quiero implicar que éste sea un GENESIS
renacido a una nueva vida que deja atrás definitivamente
la esencia añeja. Todo lo contrario: la vibración
contemplativa y melancólica que GENESIS había
estado practicando y perfeccionando desde fines de los 60s sigue
presente en "A Trick of the Tail", y en verdad, sigue
dando frutos exquisitos. ÔMad man moonÕ (autoría de
BANKS) nos brinda la cuota de solemne majestuosidad que siempre
encontramos en los discos clásicos de la banda. Por su parte,
ÔEntangledÕ y ÔRipplesÕ nos ofrecen sendos viajes
bucólicos sobre la base de múltiples guitarras acústicas
de 12 cuerdas, oportunamente acompañadas de teclados y suaves
percusiones. El primero contiene un epílogo alucinante con
mellotron y sintetizador, el cual le da un aire opresivamente cósmico
al asunto. El segundo vierte una mirada conmovedoramente emotiva
hacia el implacable paso del tiempo ø mención especial al
interludio, donde la guitarra y el sintetizador ofrecen un contrapunto
melódico finamente sostenido, apoyados sobre las olas dibujadas
por los arpegios de piano. El tema homónimo es el menos magnífico
del disco: básicamente se trata de un tema a lo BEATLES
(tomando como modelo a ÔPenny LaneÕ), donde BANKS
escribe una fábula sobre el reencuentro consigo mismo. En
todo caso, se trata de un simpático pretexto para aliviarse
un poco en medio de la carga emocional de ÔRipplesÕ y la
intensidad impetuosa de ÔLos endosÕ ø además, esos
punteos que HACKETT crea usando las notas más altas
de su guitarra son bastante llamativos, incluso escalofriantes,
de algún modo.
Tal como COLLINS proclama durante el fade-out de ÔLos
endosÕ, GABRIEL era libre de retornar a su hogar. También
entonces GENESIS era libre de seguir desarrollando su potencial
instrumental, una oportunidad que aprovecharon al máximo
en este disco.
–César
Inca MENDOZA, para Manticornio.
|