
Como pocos son los discos en los que se reconoce el crédito
de ingenieros, asistentes y productores con una foto de los mismos,
voy a iniciar esta reseña mencionando a estos personajes,
ejes importantes en el desarrollo de este gran concepto. En la ingeniería
musical, Mike BOBAK asistido por Greg JACKMAN; en
la producción, Stuart TAYLOR mas la participación
de Tony REEVES (bajos eléctrico y doble) y Dave
GREENSLADE (teclados); completando la alineación,
Dave LAWSON (teclados, vocales) y Andy McCULLOCH (batería
y percusiones); arte gráfico, Roger DEAN
"Greenslade",
disco epónimo inicial de GREENSLADE,
es un disco muy orientado a las tendencias jazz y toques blues,
desenvueltos en un rock progresivo sinfónico de buena hechura.
Una característica que salta, es la ausencia de guitarras
en la fabricación de los sonidos pero para ser honestos,
ni falta que hacen; Dave es un intérprete que sabe
cómo hacer que los teclados se ocupen de llenar un hueco
que, en este caso, sólo representaría restar protagonismo
musical a un liderazgo que por derecho le corresponde a Dave
y a Tony.
Si hay que empezar por un buen principio para conocer la música
de GREENSLADE, este álbum lo es. Resaltan un melotrón
omnipresente que se toca con maestría y se le extraen los
más variados sonidos, capaces de de ser partícipe
en la gloria de grupos como KING
CRIMSON y capaces también de competir con los más
reconocidos intérpretes de este clásico instrumento
de los grandiosos principios de los '70 pero que aún ahora
se utiliza, pues otorga parte del sonido único del rock progresivo.
Intérpretes del melotrón que lo llevaron a la gloria
son gente como Keith
EMERSON, Rick
WAKEMAN y Manfred
MANN, pero hay intérpretes como el propio Dave,
que bien merecería ser más reconocido en esta escena
musical. Otra característica que sobresale son los tratamientos
en el bajo como si éste fuera una guitarra (atención
en 'Melange', que es el tema que me parece más impresionante
de este álbum. Me agrada mucho como inicia alegre, medieval
y casi en seguida establece movimientos que apartan y retoman el
inicio, cambiando drásticamente por el minuto dos, donde
atmósferas estables y vocales armónicas van cediendo
paso a un tratamiento en bajo impresionante). Lo hacen a uno reconocer
la gran capacidad de REEVES. Y desde luego que la batería
de McCULLOCH no desmerece; tiene una gran capacidad de ir
marcando el paso y los tropiezos así buscados en el desarrollo
de la música.
"Greenslade" es un disco muy enérgico que descansa
a ratos en paisajes limpios, en el que portada, música y
canto reprimen un poco la capacidad vocal de LAWSON, pero
que a pesar de ello y de una tonalidad en verde, bien se aprecia
como un álbum por demás valioso.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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