
No cabe duda que el nuestro es todavía un planeta cuyas fronteras quedan demasiado lejos para algunas cosas. Cuando le escribí a Hans ROSÉN (bajos de 4 y cuerdas, coros) para solicitarle foto de la banda, me respondió que suponía que la música de HAGEN a lo mejor “suena un poco extraña en oídos latinos”, pensando esto porque no tenía idea de que en latinoamérica el rock progresivo escandinavo es uno de nuestros favoritos. Espero —le dije, contribuir a que tu música se llegue a conocer en este lado de la Tierra, en donde habemos gente que en verdad aprecia un rock progresivo bien hecho. Y en verdad te digo que el rock progresivo folclórico con tintes de metal que expone HAGEN es muy bueno. No se puede decir que la idea de fusionar la música folclórica con la música rock sea algo novedoso, pero este grupo que comanda Hans lo hace con una calidad envidiable, calidad que otorgan músicos reconocidos y con una buena experiencia dentro del ambiente: Hans mismo en bajo, su hermano Anders en violín eléctrico, Hans LUNDIN (KAIPA) en teclados Hammond, melotrón, sintetizador y coros, Per NILSSON en guitarras de 6 y 7 cuerdas, Michael OHLSSON en vocales y Patrik JANSSON en batería y percusiones.
Aunque basado en ritmos de metal y de folclor, "Corridors of Time" no es un álbum que se pueda describir desde el primer tema. Es un álbum con una dinámica tal, que cuando uno piensa que por fin le está agarrando forma, inicia un nuevo tema sustentado en una vertiente diferente a la anterior. 'A summer air', por ejemplo, abre desde atmósferas estables que conducen hacia ritmos casi baladezcos que aterrizan en una 'For Kristina' instrumental, rápida y compleja, con un sonido característicamente “highlander metal”. 'Sundown' pareciera ser una canción más de corte típico, sin ofrecer algún distintivo particular más allá de la extraordinaria fuerza con que se interpreta. Tras un breve descanso llega 'Mother nature', saturada de influencia setentera violentada y desquiciante, dando paso a un 'Questions' que podría decirse es un buen “metal celta melódico”. 'The northwinds blow' se presenta a manera de balada metalera donde la expresión revienta sorpresivamente y vuelve al tempo calmo, mientras que 'Mountain song' sorprende con su inicio electrónico espacial, cediendo paso a ese violín forzado a hacer de gaita, tocando ambos un buen puente instrumental que llega a 'Nobody's listening' que sobre un ritmo densamente cadente vocaliza tipo rap un diálogo reclamante. 'Sweet tender Sofie' se presenta con tendencias blues violentas, 'For Ulf' con una instrumental muy efectiva y 'June' con buenos cambios de intención. Hacia concluir, 'Afraid' demuestra sus capacidades interpretativas, y acaso su perfil más progresivo desde cada uno de sus ejecutores, permitiendo demostrarlo nuevamente en 'Remember' y 'Dragonfly dance', conclusión excelsa y vigorizante.
Uno de los elementos por demás importantes en el rock progresivo es el arte gráfico de sus portadas. El de "Corridors of Time" es elocuentemente representativo, describiendo con saturación de formas y colores un mundo fantástico donde la música que bailan y que lloran sus extraños habitantes la interpreta HAGEN, el colectivo de bardos nacional. No obstante su impresionante técnica y extraordinaria calidad, la insistencia rítmica del álbum me parece hasta cierto punto recalcitrante, por lo que mi puntuación será 8/10.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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