
Éste es el disco debut de una de las bandas mas notables del así llamado movimiento Canterbury. Formado por iniciativa de Richard SINCLAIR (ex de CARAVAN) y Dave STEWART (ex de EGG y KHAN), HATFIELD AND THE NORTH puede muy bien ser catalogado como uno de los primeros súper grupos del Canterbury, pues es todo un punto de encuentro de músicos de excelente trayectoria previa – el guitarrista Phil MILLER ya había dado amplias muestras de su categoría en los discos de MATCHING MOLE, mientras que Pip PYLE estuvo cerca de un año en las filas de GONG, y antes de ello, había sido colega del propio MILLER en DELIVERY. La intención básica del grupo es la de hacer, simplemente, buena música con gran porcentaje de jazz en su gestación y estructura, pero evitando la tentación de la pedantería: como ejemplo de ello podemos señalar las alusiones humorísticamente escatológicas en los temas 2 y 12, las auto-referencias que se vierten en las letras en mas de una ocasión, y los tarareos “alevosamente pueriles” de ‘Fol de ral’. También es fácil de notar el empleo de ambientes lúdicos en la creación y arreglos de varias ideas melódicas dentro del repertorio.
El álbum consiste de dos largas secuencias hiladas de temas individuales, cada una de ellas dispuesta en un lado respectivo del formato de vinilo: la primera secuencia se inicia de manera semejante a como acaba la segunda, con una secuencia sintetizada de arpegios producida por un generador de audio. En cuanto al sonido global del ensamblaje instrumental, resulta que el piano eléctrico y el bajo son los elementos que mas resaltan, a pesar de lo cual, MILLER no se hace problemas a la hora de lucir su destreza en los fraseos y juegos armónicos que con tanta elegancia puede extraer de su guitarra – EMHO, su mejor solo está en ‘Gigantic laud crabs in Earth takeover bid’. Mientras tanto, PYLE sostiene con suma vitalidad e infinita clase el bloque sonoro armado por sus compañeros. Aunque, en verdad, cuando me refiero a clase y vitalidad, estas palabras deben designar la labor de todos los implicados en la ejecución del repertorio de este disco, incluyendo los invitados en vientos (incluido Geoff LEIGH, amigo de CARAVAN) y voces (el trío de Amanda PARSONS, Barbara GASKIN y Ann ROSENTHAL, aquí denominado THE NORTHNETTES). La intervención vocal de Robert WYATT en ‘Calyx’ es simplemente mágica, como mágicas son las corales femeninas que aparecen en ‘(Son of) There’s no place like Homerton’ y ‘Lobster in cleavage probe’. Pero ante todo, cabe señalar que los músicos de HATFIELD se portan magistralmente tanto en estas piezas tan etereas como en otras mas entusiastas: p.e., ‘Rigrette’ y ‘Rifferama’, donde la guitarra de MILLER llega a hacerse notar mas, casi tanto como los teclados de STEWART. La maxima dosis de intensidad sonora se halla en ‘Shaving is boring’, un alucinante musical viaje cuyo centro neurálgico reside en un extenso jam jazzero sobre el cual emergen lisérgicos efectos de generador de audio, órgano y guitarra que van flotando en el aire de manera tan extravagante como hipnótica – imaginemos un cruce soñado entre el SOFT MACHINE del "Third" y el GONG de la era 72-75... pues bueno, ‘Shaving is boring’ es ese sueño convertido en realidad durante un lapso de ocho minutos y tres cuartos. Y aun así, con toda esta irradiación de energía muscular, la banda se las arregla para mantener su esencial elegancia performativa intacta - ¡formidable!
Curiosamente, los dos bonus tracks que trae la edición de CD – ‘Fitter Stoke has a bath’ y ‘Let’s eat (Real soon)’ - están bastante emparentados con la línea compositiva habitual de CARAVAN (aunque luego, en su segundo LP, el primero de estos temas se beneficiará de un desarrollo más complejo). Y digo “curiosamente”, pues la razón principal por la cual SINCLAIR dejó CARAVAN para formar un proyecto musical diferente era que quería alejarse del estancamiento artístico que notó en su ex-grupo desde la época del “In the Land of Grey and Pink”. Como sea... en conclusión: el disco debut de HATFIELD AND THE NORTH es una gema sumamente exquisita que debe formar parte obligada de la colección de cualquier aficionado e investigador del prog con guiños jazzeros.
–César
Inca MENDOZA, para Manticornio.
|