
De todos los discos que le conozco a HELDON, este combo de rock experimental liderado por el desafiante Richard PINHAS, "Un Reve sans Consequence Speciale" es mi favorito; buena parte de su brillantez artística se debe, sin duda, al nivel de explosiva agresividad que se destila a través de su repertorio y a la manera tan ingeniosa con que ésta es manejada en la contundente instrumentación. Al respecto, podemos decir que PINHAS – particularmente inspirado que nunca en sus delirantes excursiones guitarreras y aluviones sintetizados – tuvo en el baterista-percusionista Francois AUGER un colaborador eficaz y efectivo, un feroz cómplice en esta labor de osada piromanía musical. Su estilo intrépido viene bien complementado por loops sintetizados, pero de por sí su manera de manejar los tambores apunta a crear un ambiente semejante al de un trance místico arrebatador. Por su parte, el sintetista Patrick GAUTHIER cumple como un preciso acompañante en las partes de ambientes y secuencias de Moog, de tal modo que PINHAS pueda contar con la solvencia suficiente como para llevar a HELDON por los senderos de lo tribal. También aparece un bajista de lujo, Janick TOP (proveniente de MAGMA), como participante en la pieza más larga del disco, ‘Toward the red line’. La intención general del repertorio no es la de complacer al oyente, sino a invitarlo a una experiencia estética radical con una previa sacudida de sus presupuestos: el oyente debe ser parte activa de esta experiencia, y si está dispuesto a sentir algún tipo de placer con este disco, dejar que la música abra unas nuevas compuertas a su percepción racional.
Son justamente las piezas más extensas las que reflejan con mayor fruición y expresividad el motivo central del disco: el tema de apertura ‘Marie Virginie C.’ (11 minutos) y el de cierre ‘Toward the red line’ (15 minutos) son sendos viajes por los linderos más oscuros y ásperos de la psique, recorridos con ímpetu radical y frenesí catártico bajo un arsenal de tormentas eléctricas. Los riffs y líneas emitidos por la guitarra de PINHAS alcanzan niveles alucinantes de fiereza, aunque como buen discípulo de FRIPP, no pierde de vista el manejo etéreo de las disonancias ni esa cualidad flotante de los retazos de color: pero ciertamente es la agresividad el tenor más saltante y relevante en la amalgama sónica que tiene lugar aquí. Ambas piezas contienen la máxima dosis de energía que el rock minimalista con base electrónica puede alguna vez alcanzar: el bonus track de la edición en CD es en realidad una versión en vivo, un poco más áspera, del primer tema. ‘Perspective IV ter muco’ y ‘MVC II’ mantienen una coherencia con la línea marcada por los temas antes mencionados, aunque en estos casos la dosis de energía resulta un poco menor. ‘Elephanta’ es la única pieza del disco que no es de autoría de PINHAS, sino de AUGER. Es en este número donde lo tribal se muestra en su máximo esplendor: un ritual de batería y otros implementos percusivos elaborado con precisión y energía por un AUGER que parece poseído por un trance dionisiaco, mientras PINHAS, situado en un plano adyacente, aporta matices a este ritual con efectos percusivos en su sintetizador Moog. Éste debe haber sido el compás en el que las Bacantes danzaban ebrias y exaltadas en honor a su divino señor.
Bueno, en conclusión, tenemos en "Un Reve…" una obra maestra de la vertiente más radical del genero progresivo europeo de los 70s – aunque un gran sector de la prensa francesa catalogaba a muchos de los discos de HELDON como “cyber-punk”, el hecho es que la magia sofisticada e intensamente intelectual con que se reciclaba la fuerza rockera y los experimentos electrónicos de HELDON lo sitúan más cerca de los parámetros ambiciosos y trascendentales del progresivo. Como sea, este disco es una obra maestra destinada a ser disfrutada por aquellos oyentes dispuestos a dejarse llevar en un viaje musical insolentemente radical.
–César
Inca MENDOZA, para Manticornio.
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