
Siendo una de las producciones más esperadas del año, KAIPA siguen siendo Hans LUNDIN (teclados
y voz), Roine STOLT (guitarras acústicas y eléctricas, percusiones y voz), Morgan ÅGREN (batería), Jonas REINGOLD (bajo), Patrik LUNDSTRÖM (voz principal) y Aleena (voz secundaria), quienes dejan de lado aquél rock progresivo sinfónico melódico que expusieron en "Keyholder" para encausarse más a los sonidos blues.
Debo confesar que "Mindrevolutions" me decepcionó un poco, y es que habiendo músicos de la talla de STOLT y LUNDIN comandando a un KAIPA que goza ya de la reputación de ser un grupo original, no me cabe en la cabeza que se inclinen por interpretar sonidos ajenos… de verdad te digo que si no hubiera sabido qué grupo tocaba cuando empecé a oír el disco, desde 'The dodger' habría supuesto que se trataba de una nueva producción de GREENSLADE. Esos teclados… ese ambiente blues… esa voz, aunque no estoy del todo seguro… Luego 'Electric leaves'. ¿Será un disco como solista? Recuerdo que a David le gustaba usar un bajo tan profundo como el de SQUIRE. Y luego ese ritmo ochentero, pero no, ni siquiera en YES se habría usado la voz de una mujer con ese tipo de modulación. ¿No? En 'Shadows of time' está de nuevo la niña, pero esta vez en forma de balada, y esa voz del vocalista principal… se me hace que sí es David GREENSLADE. Seguro que sí. 'A pair of sunbeams' lo constata, además de los arreglos musicales rítmicos, constantes y hasta medios pop… ¿Qué pasa? ¡Ni siquiera hay una coherencia con la imagen de portada! Pero creo que ya expliqué mi punto.
Siendo un seguidor empedernido del rock progresivo, uno espera una obra magnífica cuando ve que viene un tema largo, muy largo. 'Mindrevolutions' (tema central del álbum) se acerca bastante a esa magnificencia estética esperada, gracias a constantes cambios de intención y sus despliegues sinfónicos soportados sobre bases que se alternan entre el jazz y el rock, a veces poderoso y a veces fresco. 'Flowing free' parece una canción de ensueño pero no tanto como la extraordinaria 'Last free indian', que con acústica y nostalgia describe un desarrollo lleno de expresión y movimiento. 'Our deepest inner shore' es una auténtica balada progresiva, mientras que 'Timebomb' se divierte mucho entre sus ritmos complicados, saturados al final, poniéndole final al álbum una 'Remains of the day' que se interpreta suave pero no cansada, fuerte en emociones hacia la mitad y épica para finalizar.
"Mindrevolutions" me parece un álbum bueno en general, aunque no lo supondría como uno que despliegue un proyecto superior. La calidad de interpretación de sus músicos es algo que no se pone en duda, aunque yo esperaba algo más característico, más original.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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