
Mucho se habló sobre el nuevo álbum de KVAZAR,
y es que en su disco epónimo,
arrojaron un concepto lleno de la tradición melódica
más pura y fina del progresivo sinfónico de los
'70, además del actual carácter musical que enmarca
a los nuevos grupos en una interpretación cadente pero
poderosa y expresiva.
Hubo cambios. Ahora KVAZAR es básicamente un
trío formado por Andre
JENSEN (melotrón, rhodes, piano, mandolina, sampleo
y voz), Ronny JOHANSEN (sintetizadores y melotrón)
y Kim A. LIBERKNECHT (baterías acústica
y electrónica,
loops y programación), participando como miembros adicionales Jon
Erik GRETLAND (guitarra eléctrica) y Christian
TORP (bajo), además
de incluir artistas invitados: Trude BERGLI (voz
en 2), Odd ANDRE (saxofones), Tom ROGER (flauta
en 2 y 10), Alexander KNØSMOEN (guitarra
en 5) y Endre TØNNESEN (bajo en 5).
Musicalmente hablando, "A Giant's Lullaby" es muy distinto
a "Kvazar".
Éste es más arriesgado, áspero, denso, saturado
de niveles que se agolpan en el pico más alto del espectro
musical. Es un álbum
de tendencia experimental. Así se manifiesta desde 'Flight
of Shamash', donde coros al estilo gregoriano desconciertan
porque son expuestos en ese sonido saturado en su nivel, sin embargo
los drásticos cambios de intención te hacen cambiar
la cara, la expresión de desconcierto por una que expresa
el acuerdo musical. 'Choir
of life'
tiene un ambiente de folclor y aunque carece de la calidad vocal
expuesta en el álbum anterior, se trata bien. El tema 3
sirve de puente para entrar a 'Dreams of butterflies',
una pieza con inicio
muy “marillionesco” y bases rítmicas “frippianas”,
deliciosamente jazz, ocupando a su vez de puente el tema 5 que conduce
a un 'Spirit of time', tema calmo, de explosiones expresivas
y bastante “gilmouriano”.
Por su lado, en 'Desert blues' destacan vocalizaciones y
tendencias turcas sobre bases espaciales jazz, mientras que en 'Sometimes'
la tendencia es más clavada a éste último. El tema que da título
al álbum es muy similar al progresivo fusión y 'Dark
horizons' viene
de una escena setentera que se manifiesta bien en la tendencia de
una escuela “knopfleriana”.
La base musical en "A Giant's Lullaby" es el progresivo sinfónico,
pero se trata experimental al incluirle ruidos de otras líneas
musicales que a veces parecen entrar a fuerza, sin embargo tras
el muy honroso mérito de la experimentación. Un álbum diferente,
sólo para oídos arriesgados y que estén en los extremos de una
mente abierta.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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