
Algunos lo llaman el DREAM
THEATER instrumental, y no les falta ni pizca de razón,
ya que el antiguo tándem PETRUCCI / PORTNOY
se transformó gracias al experimento, en el trio que lleva
actualmente las riendas de DT, en el que se incluyó
Jordan
RUDESS.
El primer trabajo de LTE
se caracteriza por el soberbio dinamismo en el que se mueve.
Los cuatro integrantes brillan por igual, y en su vertiente metalera,
se destapan con vertiginosos pasajes de riffs y solos de PETRUCCI
y que descubrieron al RUDESS que todos conocemos, tan
apasionado de la velocidad, que la imprime incluso en los momentos
de mas honda calma, que no son pocos. Todo eso, bajo la infranqueable
pauta rítmica, que en continua evolución, se inmiscuyen
la batería de PORTNOY y los bajos de LEVIN.
La ya clásica Paradigm Shift abre el
disco, en un ambiente de gran tensión, que rayan con maestría.
Sobresale LEVIN. En Osmosis, RUDESS
nos ofrece un toque rítmico meramente ambiental. Le
sucede Kindred Spirits, otra gran muestra de
riffs y melodías en escalas progresivas de interesante sensibilidad.
The Stretch es una base rítmica sencilla,
en la que se complementa un solo de sintetizador al más puro
estilo RUDESS. Freedom Of Speech, se divide
en varios actos: un inicio relajado, que evoluciona progresivamente
hasta culminar en un solo vertiginoso de PETRUCCI. Da paso
a un corte que seguro sirvió de inspiración en el
futuro Home del "Scenes From A Memory".
Los últimos minutos, son una exibición de solos
a cargo de RUDESS y PETRUCCI, que culminan en la melodía
del principio. Una gran canción. En Chris
and Kevins excellent Ad se muestran PORTNOY
y LEVIN en una base repetitiva a la que se unen dos
silbidos de dudosa profesionalidad. State Of Grace
es la balada del disco, en la que bajo la tutela pianistica
de RUDESS, se desenvuelve la conmovedora guitarra de PETRUCCI.
Universal Mind
es una intensa y variada canción, en la que progresan, modulan,
riffean y nos ofrecen una de las mejores sesiones de solos de todo
el disco. Todo bajo una compleja y dinámica base rítmica.
El final sugiere además, lo bien que se lo han pasado. Hubiese
sido una perfecta culminación del disco, pero aun nos deleitan,
si se puede decir de alguna manera, con la inquietante Three
Minute Warning que recurre a la psicodélia y al
rock, y en la que PETRUCCI acaba siendo el protagonista.
–Álvaro
ARIZCUN CAMARILLO, para Manticornio.
Músicos: John PETRUCCI, guitarra; Mike PORTNOY,
bateria y percusión; Tony LEVIN, bajo y stick; Jordan
RUDESS, teclados.
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