
Un par de grabaciones se habían gestado antes tras el nombre LITTLE KING,
pero ROSOFF (líder, guitarras, líricos y voz)
no había tenido gran satisfacción con ellos y quería
más. Shade Records, editora que sacó sus otros discos
se disolvió en 2000, obligando a la banda a poner brecha
entre ellos indefinidamente, dando la oportunidad a Ryan de enfocar su energía en un nuevo negocio, Little King Productions.
Su compañía manejaba promoción impresa y por
radio, representación y venta de boletos. El negocio empezó
a tener éxito en un año, pero ROSOFF continuó
escribiendo sus canciones albergando la esperanza de verlas en un
nuevo álbum y lo obtuvo en este disco, conceptual dicen (la
historia trata sobre un hombre, un héroe anónimo motivado
a cambiar el mundo tras oír la cobertura de la tragedia del
Columbine High School, pretendiendo examinar el impacto que un hombre
recto puede tener sobre el mundo que lo rodea), aunque tengo mis
reservas de colgarle esa etiqueta. El resto de la alineación
son Shannon BRADY (bajo) y Wes KAHALEKULU (batería
y percusiones), mas la participación de Heather COLEY en coros en los temas 1 y 6. Para terminar de dar decoro a una buena
producción, a la ingeniería de sonido se integró Eddy GARCÍA, bajista en MINISTRY, y a la mezcla Terry BROWN, quien dentro de su amplio portafolios guarda
mezclas para los álbumes de RUSH.
"Virus Divine" representa lo mejor que ha hecho ROSOFF hasta ahora. Las canciones están muy bien compuestas y ofrecen
lo suyo tanto individual como colectivamente; a pesar de ser un
concepto cuya secuencia manifiesta historia, bien se pueden separar
los temas para escucharlos por separado y además la calidad
de audio es excelente. Todo eso está muy bien, lo que me
cuesta trabajo es hallar rock progresivo. Salvo el epónimo 'Virus divine', un buen tema escrito en gran fractura progresiva,
lo que escucho es un buen rock, fuerte pero orientado a los adultos.
En estos aires AOR no pude evitar oír esencias BOSTON,
mientras que la mano de BROWN, pienso, debe de haber influido
mucho en el estilo de una guitarra remembranza Alex LIFESON,
y menos notoria pero allí, en una vocalización de
influencia en Geddy
LEE. No obstante los sonidos Indie, la composición
en general es intrincada, tiene su nivel de complejidad, notoria
sobre todo en el bajo y en una batería poderosa y bien ejecutada.
Quienes busquen un estilo progresivo definido no lo hallarán
aquí, mas sí un buen álbum, con buenos líricos,
buen tema y gran ejecución.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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