
Con éste, su segundo disco, MAGELLAN
decidió seguir por la misma senda abierta por su disco debut
"Hour of
Restoration", con el añadido que las composiciones
tienden a ser más ambiciosas en cuanto a lo melódico
y más ordenadas en cuanto a los arreglos. También
se nota una mejora en cuanto a la destreza performativa del trío
(los hermanos Trent y Wayne GARDNER, respectivamente
en teclados/voz y guitarras/coros, mas el bajista Hal IMBRIE);
al igual que en el disco debut, las partes percusivas están
programadas, pero claro, esto no impide que el grupo juegue con
los cambios de ritmo y compases inusuales. La única intervención
de una batería aparece en el segundo tema, Waterfront
weirdos, donde Doane PERRY (de JETHRO
TULL) interviene en una versión electrónica
del instrumento, una idea acertada a fin de respetar la línea
general del disco.
Las principales referencias para el sonido global de MAGELLAN
siguen siendo KANSAS,
YES (ambos,
por la elaborada riqueza sinfónica), ELP
(por la pomposidad enérgica), añadiendo a la amalgama
algunas texturas melódicas del neo-prog de inicios de los
80s y ciertos elementos propios del empuje frontal del prog-metal.
Estos dos últimos factores permiten a MAGELLAN inyectar
un aire modernizado al progresivo sinfónico que cultivan
sin alterar para nada las inclinaciones orquestales propias de esta
vertiente. De hecho, las dos primeras piezas son sendas suites que
cuentan con la fastuosidad propia del sinfonismo – Estadium
Nacional y Waterfront weirdos incorporan
una serie de variantes en los motivos, compases y ambientes con
una bien lograda fluidez, especialmente en el segundo, cuyo clímax
final resulta tan dramático como espectacular. Otro número
destacado (u diseñado específicamente para destacar)
es la suite restante, Storms and mutiny, precedida
por el exquisito - aunque breve - instrumental No time
for words a modo de preludio. Storms and mutiny
está inspirada en los avatares de Magallanes en los meses
previos al glorioso retorno de su nave a las costas portuguesas
tras culminar su vuelta al mundo, una culminación que él
no llegaría a testificar.
El factor prog metal se realza un poco más en dos de los
temas más breves: Songsmith y Virtual
Reality (cada uno dura alrededor de cinco minutos y medio,
y el segundo es menos frenético que el primero) se apoyan
en juegos bien armados de potentes riffs guitarreros, los mismos
que son complementados por efectivas orquestaciones de sintetizador.
En todo caso, lo que siento que les falta a ambos temas es una labor
más concienzuda en los solos, una ligera falencia que les
impide desarrollar más completamente su inherente fuerza.
El tema de cierre, Under the wire, es más
potente aun, prometiendo desde un inicio plantear un cierre contundente...
pero, ¿por qué es tan breve? Con su duración
de 1 minuto y 40 segundos no logra plantear un broche efectivo como
el que en principio merecía este disco: al respecto, las
etéreas cortinas de sintetizador que cerraban Storms
and mutiny hubieran causado un mejor efecto.
A pesar de estas últimas observaciones que acabo de plantear,
"Impending Ascension" me parece en líneas generales
un disco bastante bueno, y que hoy en día debe ser apreciado
como un ítem excelente dentro de cualquiera buena colección
prog.
–César
Inca MENDOZA, para Manticornio.
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