
1985 fue el año en el que MARILLION vio el único álbum de su historia que ha alcanzado el número uno en las listas de popularidad de la Gran Bretaña. Un álbum concepto cuya historia narra en la poesía de FISH sus pesadillas más privadas y sus reconciliaciones con el amor tras la extenuante ausencia cuyo autor relaciona con la exhaustiva gira que la banda había hecho (su testimonio es el álbum "Real to Reel") un año atrás.
MARILLION, siendo Steve ROTHERY (guitarras), Mark KELLY (teclados), Pete TREWAVAS (bajo) y Ian MOSLEY (percusiones) quienes se hacen cargo de escribir la música y FISH los líricos, alcanzan en
éste su tercer disco de estudio, la creatividad absoluta y el equilibrio ideal luego de un "Script for a Jester's Tear" que tenía mucho pero les costó explotar y un "Fugazi" que aunque de mayor poder, no encontró la fórmula del área circular. "Misplaced Childhood" en cambio, ha seguido rodando desde entonces, no sólo como lo mejor que ha hecho MARILLION, sino incluso como uno de los mejores álbumes de rock progresivo de todos los tiempos, y ni qué decir del neo progresivo. Y no lo digo nada más porque alcanzaron un #1 ni por la melosa pero efectivísima 'Kayleigh' (un tema de carácter 100% pop que anduvo sonando por prácticamente todas las estaciones de radio comercial y que, dicho sea de paso, es la rola que ingresé a mi iTunes™. ¿mi lado amable?)… basta con que te des una vuelta por los diferentes foros de rock progresivo e incluso por el propio sitio de la banda y podrás constatar por ti mismo que éste está muy por encima de los demás.
"Misplaced Childhood" es uno de los mejores discos de
la era progresiva por muchas cosas: su concepto, su poder interpretativo, su armonía
exacta en todos los elementos que intervienen en él… los líricos son poéticos y utilizan un lenguaje culto (de hecho fue por las letras de este álbum que Derek William DICK “FISH” se ganó la fama de gran poeta en todo el mundo) que se vierte desde cuerdas vocales que caracterizan adecuadamente cada palabra, los teclados y guitarras establecen diálogos armónicos y expresivos, el bajo canta líneas capaces de ponerte en trance, la batería puede ser tan sutil o tan ruda como la variedad de emociones que se desarrollan a lo largo de la obra lo requieran, y absolutamente todo se interpreta equilibradamente y en el momento precisado. No se cómo te podrá informar decirte que este disco está en el listado de mis 100 favoritos y que le otorgué además las tres estrellas de consideración (10+) que lo colocan como uno de mis 15 indispensables, pero es que de verdad me es difícil describir las emociones que me embargan cada que lo escucho: me mueve y me conmueve, me energetiza y me hace cantar, incluso algunas veces me ha hecho llorar. Me desgarra y me reconcilia con la vida, me hace darme ganas de madrear a BUSH y me…
…pero seguramente ya conoces este álbum. Es un álbum verdaderamente indispensable en cualquier colección de música rock, ¿o no?
–Alfredo TAPIA CARRETO. Opinión muy personal.
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