
Llevando el nombre de uno de los castillos más antiguos de
Alemania, el grupo germano NEUSCHWANSTEIN
encarnó una de las propuestas más solventes y atractivas
del progresivo sinfónico de su país, aunque recién
pudo acceder al negocio discográfico cuando lso dorados 70s
estaban a punto de fenecer. Yo citaría a GENESIS
y CAMEL como las principales
fuentes de influencia para la banda, aunque saben además
manejar una energía sombría y una magia claroscura
especial, de manera similar a sus compatriotas de NOVALIS
y GROBSCHNITT,
aunque en comparación con éstos, el repertorio de
NEUSCHWANSTEIN resulta más colorido y exhibe una labor
más concienzuda y estilizada de composición y arreglos.
Originalmente fundado a mediados de los 70s como un quinteto instrumental
por el flautista Klaus MAYER y el teclista Thomas NEUROTH,
no es de extrañar que sus instrumentos sean los que más
sobresalgan en el aspecto melódico del grupo. Los toques
exquisitos (muchas veces juglares) de las flautas nos pueden remitir
a VAN LEER
de FOCUS, mientras
que las cortinas, armonías y solos de piano, sintetizadores
y órgano muestran una fuerte influencia de Tony
BANKS y Peter
BARDENS en el estilo del teclista. Con la entrada del
cantante folk Frederic JOOS, quien también toca guitarras
acústicas de 6 y 12 acústicas de 6 y 12 cuerdas, el
grupo introdujo letras en sus temas y aprovechó para realzar
un poco la huela de GENESIS.
El tema de apertura es un muy alegre tema de corte juglar, 'Loafer
Jack', donde destacan especialmente las texturas de sintetizador
y guitarra, además de las juguetonas infiltraciones de flauta
dulce. Nada excepcional, pero tiene el suficiente gancho como para
insuflar un aire optimista en el alma del oyente. Las cosas se ponen
más melancólicas en 'Ice with Dwale', un clima
emocional que se intensifica de inmediato con un tema más
inspirado y variado como es 'Intruders and the Punishment'.
Aquí empiezan a mostrarse más nítidamente las
aristas claroscuras del sinfonismo de NEUSCHWANSTEIN, las
mismas aristas que salen a relucir de manera decidida en los dos
temas más densos del disco, 'Beyond the Bugle' y 'Battlement',
los mismos que suponen los puntos más altos del grupo tanto
al nivel de composición como en cuanto a la conjugación
de buenas y enérgicas ejecuciones: en lo personal, hubiera
preferido incluso que el tema homónimo fuera un poco más
extenso, a pesar de sus siete minutos de duración. 'Midsummer
Day' es el bonus track publicado por Musea, y es un tema ciertamente
bonito que nos devuelve el espíritu más "romántico"
de los temas segundo y tercero. Fue una buena decisión no
colocar el bonus track al final, pues así puede el instrumental
de cierre recrear el oportuno clímax del disco. 'Zärtlicher
Abschied' es una bella pieza donde confluyen la magnificencia
del sinfonismo genesiano y los colores del folklore de la Selva
Negra germana: su espíritu a la vez celebratorio y solemne
le permite cumplir como un efectivo cierre, con esa flauta encantadora,
esas mágicas cortinas de teclado, ese sutil solo de guitarra
en el interludio, esa entusiasta sección rítmica.
Un efectivo cierre para un disco de buena factura.
–César
Inca MENDOZA, para Manticornio.
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