
Este es otro de esos discos que algunos me critican por tenerlo en mi
lista de los 100 indispensables.
Se trata de un disco en vivo, en el que the NICE
explora un poco más en los sonidos del sintetizador y lo enfocan
mucho a la improvización lo que ayuda mucho cuando tienes
a un mal vocalista en el grupo. El disco está muy bien estructurado.
Pasa del progresivo clásico al sinfónico, de pronto lo dibujan
con un poco de sonidos jazz y se regresan a donde empezaron, y dan una
muestra de los trabajos más representativos para Keith.
Composiciones de HARDIN, DYLAN y por supuesto, para no olvidarse
de lo clásico, de TCAIKOVSKY.
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