
Al parecer, para este grupo sueco de Arte Rock las cosas
han ido en declive. De acuerdo con la opinión de la comunidad ProgArchives (un gran foro ¿canadiense? sobre rock progresivo) al día en que se escribe esta reseña, "Timeloss" (2002), primer álbum de PAATOS, es el mejor. La puntuación disminuye para esta segunda realización, y baja nuevamente para "Silence of Another Kind" (2006), tercer álbum del grupo.
En "Kallocain" la banda está alineada por Ricard NETTERMALM “Huxflux” (batería, percusiones, programación, teclados adicionales, vocales), Stefan DIMLE (bajos), Johan WALLÉN (teclados), Peter NYLANDER (guitarras), Pertonella NETTERMALM (vocales, chelo) y Anders BERGMAN (violín), quienes desarrollan una música en esencia Arte Rock, con eventuales ritmos pesadones, un tanto siniestra y retorcida, que en contraste con la bella voz de su vocalista principal, violín y chelo, me recuerda mucho a Björk. Esa parte me gusta, disgustándome los tiempos donde PAATOS interpreta ritmos lentos (por ejemplo 'Stream'), con tan poco dinamismo que lo que quisiera es adelantar el tema. Apenas las atmósferas pesadas de teclado y evolución de corte sinfónica me evitan hacerlo, sin embargo permanezco sin mucho interés… así escuché el álbum –de lo suficientemente interesante hasta lo aburrido– de arriba hacia abajo hasta llegar a 'Won't be coming back', repunte que retoma lo creativo del inicio. Su base rítmica de jazz con una especie de frippertronics en la guitarra eléctrica y sabor latino se conjugan delicioso haciendo de este tema el clímax del CD (ésta y 'Gasoline' me parecen lo mejor del álbum), concluyendo en un 'In time' dulzón y fantasioso.
Siendo el Arte Rock lo más selecto que interpreta PAATOS, es lógico pensar en un sonido similar a ritmos pop. Son apenas sus intercambios con matices folk o jazz o heavy lo que otorga movimiento al álbum, pudiendo resultar interesante pero no espectacular. Su nivel de originalidad, sin embargo, es lo suficientemente sólido para pensar que existe poca relación con bandas conocidas, restando así la orientación comercialoide y colocándose en los gustos por quienes prefieren “ser diferentes”. La fortuna en signo monetario no señalará las producciones de este grupo, pero acaso la cultura por la estética bizarra los promoverá en los escenarios fijos, observados por contemporáneos y neo cultos, tanto así como descritos en espacios como éste, generando tan variadas impresiones como sea posible.
Apreciación general del álbum, 8/10.
–Alfredo TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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