
RIVERSIDE es uno de los grupos que mejor se está situando en el gusto por el progresivo metaloide, aunque hay que reconocer que se mantiene firmemente vinculado al prog-sinfónico y no parece que sus integrantes: Mariusz DUDA (voz, bajo), Piotr GRUDZIÑSKI (guitarra eléctrica), Piotr KOZIERADZKI (batería)
ni Michal LAPAJ (teclados), tengan intención de alejarse de éste. Qué bueno.
Ya cuando este grupo (entonces Jacek MELNICKI era el dueño de los teclados) grabó su presentación con "Out of Myself", se notaba que a pesar de no haber alcanzado la genialidad, sí se perfilaban como una banda prometedora. Así lo predije y celebro no haberme equivocado, pero celebro más un "Second Life Syndrome", que demuestra evolución y crecimiento musical. Las bases impuestas en su álbum anterior se conservan convencidas de ser característica que identifica a RIVERSIDE, y se dosifican en éste con mejor cuidado y equilibrio, que transportan desde música melódica y envolvente hasta vocalización que ruge sobre densas estructuras de metal, cosa que atención, no hace que éste sea un disco de prog-metálico.
Las capacidades que tiene DUDA para modular su voz en diferentes intenciones (capacidades que notaron AMAROK en "Metanoia" e INDUKTI en "S.U.S.A.R.") encaja sin prejuicios con su habilidad para extraer líneas hipnóticas y graves en el bajo. GRUDZIÑSKI por su lado, se destaca por brincar de una armonía melódica hacia rápidos y violentos riffs como si esto fuera un “juego de niños”. KOZIERADZKI puede sostener ritmos cadentes y luego fracturarlos con una rapidez inverosímil sin tropezar por complicadas huellas y LAPAJ soporta de muy buen grado tanto despliegue inesperado con atmósferas que envuelven y dan forma desde músicas complejas arrojadas por el vuelco RIVERSIDE, transporte místico y violento, vehículo de imágenes y fantasía.
No me queda duda de que RIVERSIDE creció en este álbum, acercándose de frente al convertirse en uno de los monstruos de la escena actual. Son sus movimientos, sus constantes cambios de lo íntimo a lo general, lo que hace a "Second Life Syndrome" un gran álbum, competente y reconciliador. 8/10.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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