
Mientras va creciendo este ensamble dirigido por el genial teclista y compositor chileno Jaime ROSAS, su capacidad para crear música fastuosa con total elegancia y energía hace lo propio: el disco "Creciendo" es una muestra fehaciente de ello. Siguiendo por la senda del precedente trabajo "Extremos", con la presencia añadida del guitarrista Javier SEPÚLVEDA, la arista rockera de la visión progresiva sinfónica de ROSAS y co. se vuelve más filuda, permitiendo así que la faceta necesariamente bombástica del material salga a relucir sin tapujos de ningún tipo. Con las explosiones de color y musicalidad vertidas en la secuencia de los dos primeros temas, el oyente ya sabe a que atenerse: garra, precisión y ambientes arrolladores, estos tres ingredientes marcan la esencia de las partes más explícitamente esplendorosas de este repertorio. Es de notar cuan sabiamente logra el cuarteto mantener la fluidez en sus interacciones, demostrando así un control solvente sobre las avalanchas sinfónicas que crean al unísono – ello se cumple también en el tortuoso ‘Gravedad’ y el más conciso ‘Imprudencia’, piezas donde la música parece adquirir la forma de una metralla proa metal arrojada de manera inmisericorde sobre los sentidos del oyente receptivo. Siguiendo con lo fastuoso, pero esta vez desde otra óptica, ‘Un volcán en las nubes’ ofrece un hermoso cuadro de esplendor clasicista, en el cual los sonidos de órgano de fuelles y orquestaciones adicionales de guitarra nos devuelven algo de la magia especial del barroco religioso.
El lado más candoroso del disco emerge por primera vez en la onírica balada acústica ‘La hermandad del fin del mundo’: la manera en que fluyen los acordes de las guitarras acústicas y el piano en conjunción con el tarareo de GODOY parece evocar un ensueño empapado de nostalgia y misticismo. La suite ‘El mito del eterno retorno’, con sus 18 minutos de duración, se erige en la composición más ambiciosa del disco. La idea central de este opus se enfoca en la ilación de los diversos motivos que la componen, poniendo especial énfasis en la clara expresión de las melodías: en las partes más fieras, lo pomposo aparece más matizado, con lo cual se mantiene una fluidez acorde con el aura evocativa de las secciones menos explosivas. La amplia coda con que se cierra esta suite da buena cuenta del cariz reflexivo esencial en la letra. Tras el excelso viaje progresivo de esta suite, el hermoso y breve nocturno ‘Ocaso’ cierra el disco como un ultimo destello de luz antes de la oscuridad final.
A estas alturas, Jaime ROSAS es todo un veterano, consistentemente dotado de una admirable capacidad para reciclar las profundas huellas que el añejo progresivo de WAKEMAN y EMERSON han dejado en su estilo performativo y compositivo, para luego crear algo refrescante y renovador a partir de tales huellas – el Cuarteto es el portavoz ideal de su cada vez más impresionante legado. "Creciendo" es uno de los mejores discos del genero sinfónico del año 2005, dentro y fuera del contexto latinoamericano.
–César Inca MENDOZA, para Manticornio.
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