
Ivan ROZMAINSKY (ROZ VITALIS), deja en éste el formato de trío para incorporar más músicos que atiendan las exigencias de su proyecto. En "Enigmarden" (Jardín Enigmático) juegan Klara METELKOVA (recorders soprano y alto, flauta peruana en 6 y 14, voz principal en 5 y 7, armónica en 2 y 8), Vladimir POLYAKOV (teclados en 3, 10, 11 y 14), Nedezhda REGENTOVA (teclados en 6 y 7, voz principal en 9, voces en 3), Yuri VERBA (clarinete) y el propio Ivan ROZMAINSKY (teclados, programación, metalófono en 3 y 14, recorders soprano y alto en 8, voces en 7 y 11).
"Enigmarden" es un disco francamente experimental. Más que un jardín se trata de un terreno de juegos donde Ivan y compañía se dan vuelo para interpretar una serie de elementos muy cercanos a la música contemporánea, casi neo clásica, envuelta en un velo de atmósferas enigmáticas, eso sí, trazadas sobre todo desde unos teclados que te remontan a una iglesia gótica y oscura. Los recorders (flautas) son tratados con un buen grado de disonancia, las vocales no articulan sílabas sino líneas armónicas, y el metalófono, con su tratamiento de campanas, otorga otro sentido sobre todo cuando la flauta peruana, con su timbre limpio y de folclor, aparece sobre el llamado al rezo ocasional. Son pocos los momentos donde el ritmo te recuerda a la música rock y son muchos donde se denota un sentir agreste y rústico. Béla BARTÓK habría estado feliz de participar en la composición de este álbum, sin embargo ésta estuvo a cargo de ROZMAINSKY y METELKOVA principalmente, sin dejar de lado la oportunidad de interpretar una obra tradicional rusa ('Ah ty, nochenka').
Para escuchar este álbum hay que tener la mente abierta y despejada. No se trata de un concepto fácil de digerir pero tampoco oculta el hambre de ROZ VITALIS por experimentar y dirigir su esfuerzo hacia su concepción evolutiva. Hablando en progresivo, "Enigmarden" puede serle de interés particular a quienes gustan de proyectos neo clásicos, experimentales y un poco de RIO.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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