
Con éste, su tercer disco, la banda chilena SARAX nos
entrega el que yo considero su trabajo más redondo y maduro,
tanto en términos de derroche de imaginación en las
composiciones como en fineza y pulcritud en las ejecuciones. "570.Kythera"
es un disco conceptual que narra la historia de dos habitantes del
asteroide del mismo nombre: ambos son rebeldes y escépticos
ante los planes del gobierno de este asteroide por dirigirlo hacia
un choque con Iarkos, que se supone debe llevar a todos los habitantes
hacia un nuevo nivel de realidad a través de un proceso de
muerte y reencarnación. La historia tiene como foco central
el drama que experimenta la voluntad individual al pretender seguir
un camino distinto al determinado por la autoridad oficial.
Aunque el tema de la rebeldía ya fue trabajado en su anterior
disco "Ejecución" [de hecho, uno de los protagonistas
es el personaje central en el concepto de "Ejecución"],
en "570.Kythera" la novedad está en la inclusión
de una gama más amplia de matices y ambientes diversos,
creando una secuencia musical que tiene mucho de “cinematográfico”,
transitando por pasajes agresivos, misteriosos, sombríos,
juguetones, según sea el momento de la historia, o incluso
a veces dentro de los confines de un solo tema. La presencia de
texturas y adornos de teclado de corte cósmico ayudan a
retratar el aura alucinada del contexto narrativo de las desventuras
de los dos anti-héroes. SARAX no renuncia
a la fuerza visceral que imperaba en sus dos trabajos anteriores – de
hecho, la conversión de trío a cuarteto con la entrada
del guitarrista Nicolás FIGUEROA [quien
hasta entonces solo era un amigo y colaborador cercano de los tres
originales Juan Pablo VELASCO, Demetrio
CIFUENTES y Marcelo LARENAS] garantiza
la presencia de una buena dosis de garra eléctrica en los
números más rockeros, y qué mejor entrada
que el tétrico soundscape de sintetizadores ‘Aparecen’.
Son fáciles de notar tanto el incremento de la pesadez rockera
como la inclusión de un mayor número de recursos
estilísticos que enriquecen la oferta musical de la banda. 'Zirok' y 'Pirrón' son
dos platos de entrada bastante efectivos: el primero alterna la
abierta ironía en los pasajes tipo calypso con la fuerza
visceral de los estribillos, mientras que el segundo derrocha fuego
metalero a raudales. También encontramos temas de corte
sombrío y lánguido sostenidos sobre vendavales sonoros
donde se funden el rock pesado y la psicodelia áspera: tales
son los casos de ‘La oración de Glorio' y 'Pesadillas
makronas', llegando hasta extremos de alteración esquizoide
en ‘Eventos en el POK’. Por su parte, ‘Los
cachos de la tormenta’ ofrece un aura más etérea,
aunque manteniendo una inquietud patente; por el contrario, nada
hay de inquietante en ‘Deliberando’, un breve
y cándido homenaje al añejo beat de mediados de los
60s. ‘Boicoteando el propulsor’ exhibe unos
agradables aires exóticos arabescos en sus líneas
de teclado, mientras que ‘Escapando de Iarkos’ y 'Fiesta
final' conforman los que, en mi opinión, son los puntos
máximos del disco – el primero es un deleite jazz
rock con tonos funky, mientras que el segundo condensa sabiamente
una recopilación de las ambientaciones más recurrentes
de “570.Kythera” y del estilo de SARAX en
general. Los dos epílogos sucesivos (‘Cristalizado’ y ‘Monólogo’)
funcionan como acicates narrativos para lo que tal vez haya de
ser la secuela de esta historia “épica” en un
próximo trabajo de estudio – intuyo que esta idea
de que hay que hacer una suerte de entrenamiento para aprender
a morir y resucitar no va a ser dejada en el aire. En suma, “570.Kythera” es
un trabajo lo bastante variado y enérgico como para cautivar
el interés del oyente progresivo abierto a propuestas musicales
fuertes. Esto nos deja a SARAX como una oferta
de rock vanguardista a la que vale la pena seguir el rastro.
–César
Inca MENDOZA, para Manticornio.
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