
¿Recuerdan al ornitorrinco? Bueno, ese animal australiano, único en su género, llamado ‘Platypus’ en inglés, es quien le da nombre al segundo álbum de SOTOS, la banda francesa de progresivo/RIO. La música en "Platypus" es sorprendentemente madura, caótica y experimental. El ensamble de violín, violonchelo, guitarra bajo y batería, explora terrenos sonoros inesperados y crean un tapete sonoro rico en texturas y detalles, una especie de híbrido entre el KING CRIMSON más moderno y el ART ZOYD más acústico.
El álbum consiste de dos largas composiciones, ‘Malstrøm’ (dividida en 7 partes) y ‘Wu’. La primera es una suite oscura y compleja, extraordinariamente interpretada. El violín y el violonchelo crean una especie de rock de cámara, mientras que la base rítmica nos mantiene pisando los terrenos del progresivo. Cada una de las secciones presenta temas nuevos, y a primera vista parece una colección de composiciones independientes, sin relación temática alguna entre sí, pero entre todas forman un conjunto homogéneo y consistente.
‘Wu’ comienza muy lenta y misteriosa, pero poco a poco se transforma en una épica demostración de RIO 100% puro, violento y apenas contenido, ¡toda una demostración de fuerza y maestría!
"Platypus" es un álbum que desafía nuestra paciencia y nos obliga a avanzar más allá de los límites seguros y confiables del progresivo sinfónico. Muy recomendable, en especial para los oídos más aventurados.
–Martín
HERNÁNDEZ.
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