
Ya pasaron cinco días desde que las devastadoras 60 horas de huracán nos visitaron en la isla y debo confesar que tanto tiempo sin música fue difícil de sobrellevar. Parte de los riesgos de vivir en un paraíso tropical. Pero aquello ya pasó, la isla se levanta poco a poco y todos debemos reanudar actividades. Entonces me hecho un clavado a las reseñas pendientes y al azar elijo este álbum de ST. ELME’S FIRE, dueto ruso en una tendencia más bien definida hacia sonidos góticos, oscuros, que combinan fuertemente lo mejor de dos leyendas en el género. Por un lado la imagen y fuerza de LACRIMOSA y por el otro la candidez y audible forma de ALASKA.
ST. ELME’S FIRE son Yuri GOLOVCHENKO (composición, líricos, programación, arreglos, voces) y Alexandra PODGAYSKAYA (líricos de 5 y 11, voces). La música que nos presentan se describe en una línea gótica y comercial, arrojando los sonidos instrumentales desde un computador. Ambos participan en los cantos que mayormente se pronuncian en ruso y sólo en el corte 6 aparece un timbre natural que aunque efímero, resulta agradable al oído por un solo de guitarra interpretado por Vadim CHEBOTAREV, músico invitado en el proyecto.
Hablando en progresivo, “Let There Be Life…” es un álbum de sonido rítmico y cadente con matices góticos y oscuros. Eventualmente pueden apreciarse escapes sinfónicos, aunque estos carecen de cambios de intención. Los aspectos anteriores hacen que el sonido de este disco sea más para programarse en radio que para sentarse y escucharlo con atención, o incluso para dar ambiente a una fiesta oscura o para bailar en un club donde la moda sea el negro tanto en vestimenta como en maquillaje. Dark.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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