
"Godbluff" significa el regreso de VDGG
después de cuatro años de haberse desintegrado. Hubo tanta
demanda por parte de sus seguidores que no hubo más que entregarle
algo que le valiera la espera. Después de producir tres discos
de modo solista, HAMMILL
nos vuelve a desquiciar con cuatro temas profundamente oscuros.
HAMMILL es un artista contradictorio pero por esa razón,
sumamente interesante. Siempre nos planteará problemas existenciales
irresolubles como es la pregunta de ¿quiénes somos? ó
¿porqué nos sentimos tan solos? Introduciéndose como
una voz dulce y esplendorosa para después reventarte los tímpanos
con gritos de tormento y desesperación.
Toda la aventura empieza con 'The undercover man'. Una pieza muy
colorida llevada con flauta y piano con cambios muy buenos. La letra define
perfectamente el título y presenta un interludio rítmico
con JACKSON haciendo sus solos habituales. 'Scorched Earth'
es de lo más inaudible de lo que pudo haber sacado VDGG.
Es una pieza muy agresiva musical y poéticamente y toca el tema
de la destructividad de la guerra. Luego pasa una introducción
jazzera para darle paso a 'Arrow'. Seguramente el tema más
gustado por los aficionados, propone imágenes de una persecución
medievalesca. Y para terminar, 'The sleepwalkers' trae al escenario
un ejército de zombies somnámbulos para darle un toque humorístico
a la obra cambiando después a ritmo de cha-cha-cha macabro. Un
disco indispensable en la colección del que gusta del buen progresivo
aunque de duración muy corta.
–Daniel TREMBLAY. (SANTO
CAVERNÍCOLA)
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